Mi primera experiencia en un triatlón y con la bici.
Lo primero, cosas que no se deben hacer el día de la triatlón:
- no olvidarse el Camel Bag (agua) en la nevera
- no estrenar bici el día de la carrera
- no guiarse en el mar por las boyas amarillas (mas cuando hay 300 corredores con gorro amarillo)
- no olvidarse del mp3 para correr
Empieza la prueba de natación a las 10:10, en el grupo de los senior y salimos disparados hacia el agua, antes había podido saludar a Vicente(Tapervare), Jose Andres (que fue a vernos), Josevas y otros amigos.
En el agua me sentía bien, veía muchos que se agobiaban y braceaban, esto hacía que te llevaras más de un golpe. Intento separarme del “grueso” de nadadores abriendome un poco, pero un poco fue demasiado, intentaba guiarme con las boyas amarillas pero al haber nadadores con los gorros amarillos me desoriente y nadé en diagonal opuesta a la meta. En el segundo espigón, una canoa tuvo que ir a avisarme de que me estaba yendo muy lejos, paré miré, me cagué en la puta y rectifiqué rumbo.
Llegué en 24:56, consciente de que podía haber llegado en 3-4 minutos antes.
En la transición, me lo tomo con calma, saco mis calcetines, mi toalla, me seco los deditos de los pies, me quito la arena, me quito las lentillas y me pongo las gafas de sol graduadas, pero se me olvida el cinturón donde llevo los geles, los guantes de la bici…, bueno y el agua que se me había quedado en la camel bag de la nevera de casa, miro alrededor, pero no hay agua en la transición hasta el km 11’5.
Bueno, cojo la bici, recién estrenada que me había comprado la tarde antes en el Decathlon al no poder arreglar el freno de la mia. Salgo despacio, mirando a derecha e izquierda a ver si veo

avituallamiento con agua, oigo a Jose andres y a mi mujer animando, sonrío, agacho la cabeza y aprieto pensando en que ya beberé.
Empieza la subida a la torre del moro, increíblemente adelanto a mucha gente subiendo, gente que luego me adelantó en el camino más técnico.
No es una gran bici la que me he comprado, pero supera con creces a la que tenía y noté mucho la diferencia, la única pega fue que llevaba mucho aire en las ruedas.
Después de los primeros 6 kms, más técnicos y picando para arriba, llevaba la lengua pegada al paladar, con gusto a mar todavía y pensando que tenía que reservarme sino quería que me pegara una pajara. Aguanto un poco el ritmo, me adelanta mucha gente, pero yo a mi ritmo, lento pero seguro. Llego al km 11’5, dónde esta el avituallamiento… nunca el agua caliente me sentó tan bien!!, paré y me tomé dos botellas de agua y salí de allí renacido, empecé pisarle y adelantar gente, en una curva cerrada, la rueda de delante “botó” como una pelota y casi me llevo a los de la organización.
Ya terminé con la bici muy animado, me lo pasé bomba con la bici nueva, llegando a la transición en 53:53. En esta transición salgo más rápido que en la anterior, cojo el cinturón con los geles y echo a correr. En ese momento me noto que las piernas me pesan sobremanera, y es que nunca había corrido después de la bici, bueno, salgo tranquilo, muy tranquilo y sediento… veo avituallamiento nada más salir, cojo agua y me separó un poco de la gente para beber y tomarme un gel, me lo tomo con calma y salgo a un ritmo bastante lento, cerca de 5:50. A esas horas el sol pegaba de justicia y la gente lo notaba, veo que aún yendo a un ritmo super lento, adelanto a gente. Me falta a Bruce Dickinson cantándome “running free”, y es que sin Iron Maiden las piernas pesan el doble, lo pude comprobar el domingo.
Faltando 1’5 km para la meta, me pasa la primera mujer, y yo a mi ritmo.
Faltando 1 km para la meta, josevas llega por detrás, nos cogemos, me dice de entrar juntos, pero le veo con ganas de sprintar, le digo que tire él, yo a mi ritmo.
Diez segundos más tarde, oigo a Helkias animandome, le veo hecho una makina y le tiento a que pille a josevas, sale disparado y llega por delante de josevas.

Llegué a meta en 27:14 para la carrera, y un total de 1:50:48, y super contento de haber terminado. Josevas y Helkias estaban recién llegados en la meta, así que al llegar yo nos fundimos en un abrazo a tres bandas (donde estarán los fotografos cuando se necesitan).
Lo mejor es que me encontré bien, que a pesar de la carrera que fue dónde peor me encontré, al final acabé bastante entero y muy orgulloso de llegar, y no haberlo hecho el último, jejeje.
El año que viene repito seguro, y en septiembre Jose Andrés y yo ya estamos pensando en apuntarnos a la Duatlón de Santa Pola.
Hace 2 años que corrí mi primera MEDIA maratón, 7 años que empecé a nadar y perder peso (115kg que pesaba!) y 5 años que me dejé de fumar, este triatlón ha sido para mí otro reto superado.
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