La carrera la empecé bastante fuerte, de hecho me encontré bien todo el tiempo, hasta el km 15 que empezó a llover. Entonces empezó a calarme agua en los deportivos y esto me provocó una ampolla, que al rato hizo que fuera cojeando, cargando así mi rodilla derecha.
El caso es que a partir del km 18 tuve que parar un par de veces, por no machacar demasiado la rodilla.
La experiencia ha sido muy positiva, y he de dar las gracias a Jose Andrés que me animó a apuntarme y que estuvo conmigo toda la carrera, apoyandonos mutuamente. Por cierto, ya estamos pensando en la próxima media.
